Fuente: Kirsis Díaz/Diario Libre

SANTO DOMINGO. La Cédula de Identidad y Electoral ha sufrido varias transformaciones desde su creación en 1931. En momentos en que gran parte de los ciudadanos dominicanos exhiben una nueva modalidad de este documento, es oportuno recordar cómo surgió la idea de dotar a la población de este.
Según relata el historiador Alcides Díaz en su libro, Jarabacoa, los esfuerzos iniciaron con la llegada del gobierno de Horacio Vásquez, pero no fue hasta el régimen de Rafael Leónidas Trujillo Molina, cuando se aplicaron medios de contabilización efectivos, aunque estos métodos no fueron exclusivos para los efectos electorales.

Trujillo, a quien se le confiere la creación de la cédula, aplicó el documento como un elemento de carácter obligatorio que no podía faltar entre las cosas de uso personal. El 7 de diciembre de 1931, sometió un proyecto de Ley en ese sentido.

“Para tales fines, el 29 de diciembre de ese año, se aprobó la Ley número 247, que obligó a cada ciudadano a dotarse de un documento llamado Cédula Personal de Identidad. Esta Ley, no sólo tenía el carácter estadístico, también era un pretexto, porque dentro de los planes de gobierno, se había concebido la aplicación de un impuesto que obligaba con multa y pena de quince días de cárcel a quien no tuviera su cédula al día”, reza un párrafo del libro.

La Ley entró en vigor el primero de enero de 1932, y exigía a las personas del sexo masculino la obligación de tener su carnet de identidad. En esa época, el documento permitía la asignación de un número distinto para cada persona y la adaptación del sistema de la dactiloscopia en la impresión de las huellas digitales a cada carnet.

La Ley 372, del 14 de octubre de 1940, sobre Cédula Personal de Identidad, fue aún más drástica. Obligaba a toda persona de sexo masculino, nacional o extranjero, con edad de 16 años en adelante, a proveerse de dicho documento. En su artículo 7, exigía el pago de un impuesto que oscilaba entre uno y 50 pesos al año, dependiendo de la categoría de quien lo poseyera. Hasta ese momento, sólo los hombres eran provistos del importante documento.

Primera persona con cédula

Trujillo estampando sus huellas digitales en 1932
La Cédula de esa época

Se puede señalar a Trujillo como la primera persona que concurrió a proveerse de su Cédula Personal de Identidad, correspondiéndole el carnet de identidad No. 1, Serie 1ra.

Las Oficinas de la Dirección General de la Cédula Personal de Identidad, exhibían en su sitio más distinguido un retrato que captó el momento en que Trujillo estampaba sus huellas digitales en la cédula.

De aquella fecha al presente, las oficinas de la Dirección General de la Cédula Personal de Identidad, han aumentado considerablemente su volumen de trabajo y perfeccionado su organización.

En febrero de 1932, cuando comenzaron a funcionar, contaban con sólo 8 empleados: el director, su ayudante, técnico en huellas digitales, dos contadores, dos mecanógrafos y un mensajero.

Las mujeres y la cédula

En la foto Casandra Damirón, quien obtuvo su cédula en 1941
Como un logro del movimiento femenino, fue aplicada en el país la Ley 390, de 14 de diciembre de 1940, que estableció la Cédula Personal de Identidad para mujeres mayores de 18 años. Esta ley imponía con carácter obligatorio el uso del documento para ambos sexos.
El 16 de mayo de 1942 la mujer dominicana vota por primera vez en unas elecciones presidenciales generales. Previo a este acontecimiento y antes de conquistar el sufragio universal, las mujeres desarrollaron dos votos de ensayo, realizados en 1934 y 1938, respectivamente.
Uso en las elecciones 

Una de las aplicaciones más prácticas que ha tenido la Cédula Personal de Identidad, es su uso como documento de depuración en las elecciones que se han celebrado en el país.

Según el libro Evolución e importancia de la cédula personal de identidad en la era de Trujillo, que reposa en el Archivo General de la Nación, el documento fue utilizado por primera vez, como elemento de identificación en las elecciones generales de 1942, y también en las que tuvieron efecto en diciembre del año 1946 para elegir los miembros de la Asamblea Constituyente, así como en las elecciones generales del 1947.

Barómetro de la riqueza privadaEn tiempos de Trujillo, para proveerse de su cédula cada persona necesitaba hacer una declaración jurada de sus bienes o rentas.

La mayor estimación presupuestada por concepto de la Cédula fue hecha en el año 1946 y alcanzó la suma de RD$1, 120, 000. 00. Fue cubierta el 11 de septiembre de ese mismo año, con la suma de RD$1, 120, 185. 75.

En 1948, la suma recaudada ascendía a RD$1, 508, 147.05, la cual arroja un superávit de RD$308, 147.05

Impuesto a la cédula

En 1954 se aprobó un nuevo impuesto a la cédula. Pedían que se pagara en trece clasificaciones, que oscilaban entre tres mil pesos anuales para las personas con bienes de un valor de RD$500, 000 y con entradas de RD$4, 000, hasta un peso anual para personas de escasos recursos e ingresos. El impuesto era aplicado por las oficinas expedidoras de Cédulas Personales.

Por otro lado, cada vez que existía la necesidad de proveerse de una nueva libreta de Cédula Personal, los contribuyentes debían pagar la suma de RD$50.00.

Estaban exonerados del pago del impuesto el “benefactor de la Patria”; el presidente de la República; el arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, y los miembros de los Cuerpos Diplomáticos y Consulares acreditados en la República, siempre que fueran de carrera y no ejercieran profesiones o negocios en el territorio nacional; las madres y esposas e hijas solteras de los representantes diplomáticos y consulares acreditados en la República; las madres con diez hijos o más nacidos en el país; las mujeres acogidas a la reclusión monástica; mujeres que hubieran prestado servicios distinguidos y oficialmente reconocidos en la Cruz Roja, en momento de calamidad pública.

Los contraventores

Se consideraban contraventores de la ley las personas que carecían de la cédula o no la portaren y los que no renovaban el pago del impuesto dentro del plazo establecido, entre otros.

La Palmita

Luego de que fuera fundado el Partido Dominicano en 1947, fue instituida la temible “Palmita”, documento o carnet de afiliación al Partido, que por su obligatoriedad de posesión, fue tomado en cuenta como un documento histórico de identidad.

La Palmita fue identificada en la boleta en las elecciones celebradas el 16 de mayo de 1947, bajo el lema: Rectitud, Libertad, Trabajo y Moralidad. Muchas veces, resultaba más aceptable el uso de este documento que el de cualquier otro, a la hora de ser abordado por algún militar del régimen.

Después de Trujillo

Con la muerte de Trujillo, el dominicano siguió ejerciendo el derecho al voto con su cédula de identidad personal, con algunos ligeros cambios en el diseño y papel del documento, pero se mantuvo con el mismo sentido de uso.

En las siguientes elecciones celebradas en el país, a la cédula se le aplicaba una perforación, como muestra de que el elector había depositado su voto en esas elecciones. Este documento de identidad se mantuvo hasta que uno nuevo, electoral, fue elaborado con el sentido de organizar la cantidad de personas inscritas con capacidad legal para votar. Este documento fue llamado el Registro Electoral.

Tras el ajusticiamiento de Trujillo, la Junta Central Electoral volvió a componerse para celebrar elecciones democráticas para lo cual, desde 1962 se han elegido dirigentes de las Juntas Municipales en todo el país.

Cédula del ex presidente Leonel Fernández Reyna (data de los 70)

Uso como documento de identidad y electoral

Cédula amarilla

“Si ustedes siguen la evolución de la cédula hasta la Ley 8-92, verán que había dos documentos, un documento como cedula de identidad y un documento electoral. El documento electoral era un plástico y la cedula era un librito, se hizo una resolución que ordena la fusión como consecuencia de una crisis política que hubo en la República Dominicana, por un proceso electoral que fue denunciado como fraudulento y que trajo como consecuencia la unificación de ese documento. Se convirtió en un documento de identidad y electoral a la vez”, explica el presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario.

En ese año (1992), se estableció la necesidad de documentar a todos los dominicanos y se otorgó un plazo de vigencia de seis años para la cédula que se estaba emitiendo, desde el año de su expedición.

Según relata Rosario, en 2001, ese plazo estaba prácticamente vencido y no se podía renovar el documento y fue cuando se adoptó la Ley 26-01 que promulgó el expresidente Hipólito Mejía. En esa Ley se aprueba que la Cédula de Identidad tuviera una validez de diez años.

A partir de ahí, se emitieron varias resoluciones para extender el plazo de la vigencia de la Cédula y se instalaron centros de cedulación en todos los municipios.

Hasta ese momento, la Cédula de color amarillo poseía un número de identidad; fecha y lugar de nacimiento; ocupación; tipo sanguíneo y de piel; colegio electoral y su ubicación; municipio, oficio, libro, folio, acta y año.

Cédula de hoy
Cédula que se expide a partir de 2014

Hasta el 10 de enero de 2015, un total de 5, 255,130 ciudadanos se habían cedulado, mientras unas 51,568 solicitudes de Cédulas de Identidad estaban en proceso.

Esta nueva cédula, de color anaranjado, tendrá como elementos innovadores los siguientes: todos los datos biométricos de los ciudadanos (foto, firma y huellas); el uso de las huellas dactilares como la biometría facial; tendrá 10 años de vigencia; contará con 23 medidas de seguridad, que harán el documento confiable, inviolable y totalmente seguro. Su impresión es ultravioleta, con la firma digitalizada, según expresaron las autoridades.

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