En diciembre de 2017, 15 personas perdieron la vida en el municipio Pedro Santana, provincia Elías Piña, tras ingerir clerén adulterado. Esta experiencia, que enlutó al pueblo dominicano, no ha detenido a los falsificadores de bebidas alcohólicas.  De hecho, se ha convertido en una práctica ilícita más común de lo que usted imagina. Recientemente el FBI anunció que investigaría la posible distribución de bebidas adulteradas en hoteles como posible causa de las recientes muertes de turistas  en el país.

¿Qué ha pasado con la adulteración de bebidas alcohólicas en el territorio nacional? Se continúa vendiendo clerén en Pedro Santana?

Nos trasladamos a Pedro Santana, municipio de Elías Piña, provincia ubicada a 251 kilómetros de Santo Domingo, conocida por tener el índice de pobreza más bajo en todo el territorio nacional. Allí, previo al brote de intoxicaciones era común comprar clerén, una bebida alcohólica ilegal, sin registro sanitario, vendida a granel y consumida por personas de escasos recursos, debido a su bajo costo.

Según informes de prensa que confirmamos durante nuestra visita, el clerén adulterado, fue adquirido en el mercado Los Cacaos, ubicado a cinco kilómetros de la zona donde ocurrieron las muertes.

El mercado es abierto todos los lunes y se llega a través de la carretera internacional, que divide República Dominicana y Haití, y aunque para atravesarla nos entregaron un pase, los residentes en Pedro Santana aseguran que no lo necesitan. Acuden para comprar mercancías a bajo costo, incluyendo clerén adulterado.

“Voy a comprarlo como todo el mundo, sin pase. Lo he seguido consumiendo porque me gusta, a pesar de que fui uno de los que se intoxicó la vez pasada. Sentí que me desmayaba pero los síntomas no fueron tan fuertes como los demás que tomaron porque yo lo mezclé, no me lo bebí puro”, Juan De Jesús, munícipe de Pedro Santana-consumidor de clerén.

“Lo que ocurrió esa vez con el clerén es que fue hecho por una persona que no sabía y no supo mezclar los ingredientes, pero aquí siempre hemos consumido clerén y no pasa nada”, explica haitiano residente en Pedro Santana-consumidor de clerén.

El clerén es conseguido por haitianos en Puerto Príncipe, Haití, para comercializarlo en el mercado Los Cacaos. Lo venden a los consumidores haitianos y dominicanos a 50 pesos la botella pequeña. Nosotros nos hicimos pasar por turistas y aunque no era día de mercado, logramos conseguir con uno de los vendedores el clerén falsificado. No fue difícil. El vendedor nos invitó a pasar a su vivienda ubicada del lado haitiano a unos 50 metros del mercado.

¿Tienes miedo de pasar?, preguntó el haitiano. Lo normal es que ellos crucen a territorio dominicano para venderlo. Decidimos cruzar la puerta y llegar a la vivienda.

El hombre echó la bebida en botellas plásticas y de vidrio que recicla, haciendo uso de un embudo. Lleva unos veinte años vendiendo clerén en este lugar.

¿Se vende mucho el clerén en el mercado? (Se le pregunta) Sí, responde. ¿Se vende más que en años anteriores o menos? Ahora se vende menos. ¿Cuánto vende cada lunes? Cada lunes yo vendo como dos galones.  ¿Eso en dinero cuánto es?, eso es como 3 mil y pico. Antes vendía hasta diez galones. ¿Vienen dominicanos a comprar? Si, asegura.

Algunos dicen que esta bebida ilegal está elaborada con caña de azúcar y frutas fermentables; la contaminación con metanol puede ocurrir por destilación de maderas utilizadas como materia prima o aromatizante o al añadirle productos solventes con alto contenido de metanol como el thimner. El vendedor no tiene muy claro, el proceso de elaboración del producto que compra para vender.

“Se hace a base de caña y otras cosas”, dijo.

En unos 15 minutos ya estábamos de regreso con el clerén falsificado.

En el municipio Pedro Santana, María vive en la soledad. Esta práctica ilícita, le arrancó la vida a sus seres queridos más cercanos: su esposo, su hijo y su hermana, y en lo que sería un día normal, se convirtió en un velorio con tres ataúdes en su vivienda.

“Recuerdo que mi hijo se fue a trabajar y cuando regresó ya estaba su padre muerto. Me ayudó a preparar el funeral de él y el de su tía. Luego cayó él también. Tuve que velarlo a los tres”, recuerda.

Hoy vive en la miseria extrema, pues quienes eran parte de su sustento ya no están. Vende escobas y leña, para subsistir.

El mercado ilícito de bebidas tiene varios tipos penales y la fabricación clandestina o artesanal, que hace uso de todo tipo de envases para entregar el producto a los consumidores, es uno de ellos.  El segundo es el contrabando, el cual introduce bebidas alcohólicas al país de manera clandestina evadiendo el pago de impuestos y sin registro sanitario.

De acuerdo a la Dirección General de Aduanas, entre agosto de 2016 al 2018, esa institución decomisó y destruyó 265 mil botellas de bebidas alcohólicas, de distintos tipos,  que llegaron de contrabando al país por diferentes puertos, por lo general en cargas camufladas, no declaradas.

“En ocasiones hemos tenido contrabando y por una serie de controles que hemos tenido se han disminuido a niveles considerables… pienso que el contrabando más importante que tenemos actualmente y de hecho se han hecho grandes decomisos en la frontera, es el que viene procedente de Haití”, explicó el magistrado Rafael Brito, titular de la Procuraduría Especializada de Crímenes y Delitos contra la Salud.   

El magistrado advierte que en la actualidad hay dos tipos de bebidas que se distribuye de manera ilegal en República Dominicana y son el Blackstone y el Chanceller.

“Son dos tipos de bebidas que con frecuencia son introducidas de contrabando desde Haití, vía terrestre y que no están autorizados a ser distribuidos en la RD. Suelen venderlos en colmados, en algunos supermercados pequeños o minimarket”, sostuvo Brito.

En la avenida 27 de febrero, en el mercado de Elías Piña, ubicado frente a la gobernación provincial, pudimos confirmar la presencia en el país de ambas bebidas ilegales. Está a la vista de todo el mundo. La colocan en las aceras y contenes y es vendida por haitianos a 250 pesos la botella. Las vendedoras aseguran que la adquieren en Haití, mientras el producto dice que está hecho en Brasil.

“Todo este tipo de bebidas es peligrosa para la salud inclusive la que es de contrabando, porque la gente dice esta bebida tiene marca reconocida probablemente su única falla es que no pagó los impuestos para entrar a la República Dominicana o quizás no tiene un registro sanitario aquí, sin embargo, el simple hecho de que la bebida haya sido introducida mediante un mecanismo irregular ya es un motivo para desconfiar”.

De todos los delitos que giran alrededor del comercio ilegal de bebidas alcohólicas, el más común es la falsificación.  

Lo delicado de esta práctica ilícita es que los falsificadores para engañar a los consumidores utilizan botellas de marcas reconocidas, nacionales e internacionales, para echar la bebida adulterada y de esta manera hacerles creer que están comprando el producto original.

Estas bebidas pueden estar presentes en cualquier lugar, pues son vendidas en colmados, supermercados pequeños, discotecas, bares, drinks, mercados y hasta en hoteles turísticos del país.

“Hemos actuado en los hoteles, ahora mismo en Punta Cana tenemos un hotel bajo investigación por un tipo de bebidas que es una de las moet. Hay muchos tipos de moet pero solo voy a decir que una de las moet es objeto de investigación en Punta Cana.

Se trata de un hotel importante. Ellos nos mostraron factura de la compra de ese producto que está falsificado y estamos investigando la procedencia de la bebida. Es posible que el hotel haya sido engañado, pero sí, pudimos detectar este tipo de bebida ahí y es algo que tenemos bajo investigación. Es posible que el que compra en el hotel tenga algún tipo de responsabilidad y es posible que no. Le estamos dando seguimiento al lugar de donde se surtió el hotel: un lugar de Santo Domingo”.

Según informes de Prensa, el FBI está investigando si las recientes muertes de turistas en hoteles del país están relacionadas con alcohol adulterado.

Se recuerda que República Dominicana está envuelta en un escándalo internacional luego de que se reportara la muerte de una pareja de estadounidense sin violencia en un hotel ubicado en San Pedro de Macorís. A la que se han sumado los reportes de muertes de otras cuatro personas en el último año, mientras que otros han reportado diarrea, vómito y dolor abdominal luego de ir a bares.

Un análisis toxicológico hecho en febrero de este año en el Instituto Nacional de Patología Forense (Inacif) a muestras de ron carta real y Columbus, decomisados en un laboratorio clandestino, así como a un Whisky Peter Allen, destaca el hallazgo de partículas y alteraciones químicas respecto al producto real.

También en este año, un estudio realizado en esta ocasión en el Laboratorio de la Dirección General de Aduanas, a varias botellas decomisadas por las autoridades, a tres marcas de whisky, revela la presencia excesiva de partículas suspendidas y sedimentadas. Se trataba de las reconocidas marcas Chivas Regal, Peter Allen y Johnie Walker, las tres, objeto de falsificación.  

“La adulteración es muy grave y nociva para la salud porque en cada análisis que hacemos en el laboratorio encontramos partículas extrañas que no corresponden con la bebida y a veces niveles altos de metanol o alcohol metílico”, precisó el magistrado.

“Los altos niveles de metanol afecta el sistema nervioso central, corazón, hígado, sistema digestivo, inmunológico y otros. Lo que menos afecta es la piel. Al consumir estos productos puede aumentar la producción de ácido gástrico, corren el riesgo de tener cáncer gástrico y daños en el páncreas. La muerte se puede producir por el adormecimiento del funcionamiento del sistema nervioso”, advirtió la gastroenteróloga Maribel Ventura.

En el país no contamos con estadísticas claras de la cantidad de gente que ha fallecido tras la ingesta de este tipo de bebidas, debido a que si no se hace una autopsia buscando las causas toxicológicas de la muerte es probable que pase desapercibido que ese fallecimiento se debió a la ingesta de alcohol con altos niveles de metanol.

“En ocasiones hemos tenido constancia, aunque no es común, de gente que ha muerto producto de niveles altos de metanol en la sangre por la ingesta de este tipo de bebidas del mercado ilícito”, precisó el magistrado Brito.

La provincia Santo Domingo, Santiago, La Vega, Puerto Plata, San Juan, Peravia, Azua, La Romana, San Pedro de Macorís y San Cristóbal, se encuentran entre las diez provincias, de las 32 que tenemos, con mayor incidencia en la falsificación de bebidas alcohólicas.

El ron y el whisky son los productos más expuestos a la falsificación.

“Es complejo porque puede darse el caso de que un turista en un punto de ventas aquí, adquiera una bebida falsificada o que haya sido producida sin observarse los lineamientos establecidos en la normativa vigente, imagínate una bebida que haya sido fabricada en un patio, sin registro sanitario sin las observaciones de sanidad requerida, imagínate el impacto en la salud que pudiera tener ese producto”, expresó Mario Pujols, director de la Asociación Dominicana de Productores de Ron (ADORON).

Los operativos hechos dan cuenta de que las bebidas adulteradas son realizadas con métodos muy rudimentarios. Las imágenes corresponden a un laboratorio clandestino decomisado en Barreras, Azua, en julio de 2015 y en Hato Damas, San Cristóbal en octubre de 2016.

En Moca no solo falsifican medicamentos, también bebidas alcohólicas

En Bonagua, Moca, cuestionamos a los residentes sobre un lugar donde pudiéramos comprar bebidas a bajo costo para poner un drink, casi todos alegaban ignorancia, sin embargo, dos residentes nos indicaron que en una misma casa ubicada casi al finalizar la calle de la comunidad de Bonagua, se dedicaban a la fabricación de bebidas alcohólicas y que allí podíamos comprarla.   Al llegar, la dueña cerró las ventanas y no nos permitió pasar.

“Le diré que en Moca hallamos niveles de falsificación de bebidas alcohólicas como en cualquier otro punto de la República Dominicana, de hecho hemos intervenido Moca muchas veces y los mayores volúmenes de falsificación de bebidas alcohólicas no lo hemos encontrado en Moca. En la zona norte donde hemos encontrado y desarticulado una mayor cantidad de centros de laboratorios clandestinos ha sido en La Vega, después Santiago, Puerto Plata”, precisa Brito.

En muchos lugares la práctica de la falsificación ha comenzado a verse como algo normal. Participan hombres jóvenes y adultos mayores, incluso mujeres.

“En la mayoría de los casos las mujeres han sido escazas aunque sí hemos encontrado, tenemos el caso en curso de una mujer que apresamos. Una mujer mayor, que pasa de 50 años de edad y se dedica a la falsificación de bebidas alcohólicas. La encontramos con embudos para introducir el líquido en la botella pero son de los pocos casos donde hemos encontrado mujeres, normalmente son hombres con edades comprendidas entre los 35 años hasta los 70 años. Es una señora identificada como La Gorda. En Azua  hay varios puntos de operación de laboratorios clandestinos. Aquí lo que más abunda es la fabricación clandestina como en otros puntos del sur del país”, apuntó el magistrado.

Este negocio ilícito para muchos representa el sustento de su familia.

“Ese lugar de Azua que mencioné la gente lo ha asumido como algo normal y como un medio de subsistencia. En el último operativo tuvimos que entrar con más de 200 agentes de la Policía. Entramos con swat, con policías del Dicrim, porque es que hay un contubernio muy grande en la población, incluso nos encontramos con una señora que nos dijo que sus hijos eran médicos gracias a lo que ella había percibido como ganancia de ese negocio, o sea, que la gente lo está viendo como algo natural y no está visualizando el impacto económico no solo para el Estado y para la industria legalmente establecida sino para la salud”, resaltó Brito.

Pero la falsificación no se limita al interior del territorio nacional. En diciembre de 2017 fueron eliminados cuatro laboratorios clandestinos de fabricación de clerén a orillas de una cañada, ubicada en el barrio Paraíso, municipio San Luis, Santo Domingo Este, donde las autoridades destruyeron unos 57 tanques de fermentación de levadura y melaza que son utilizados para la fabricación del alcohol clandestino, así como también 21 tanques donde se destilaban las bebidas adulteradas.

Los decomisos han sido cuantiosos, en material de alcohol tanto de bebidas nacionales como extranjeras hemos decomisado alrededor de 250 mil litros en tres años, alcohol falsificado y/o adulterado. De alcohol etílico preparado para envasar estamos hablando de más de medio millón de litros en unos cuatro años”, añadió el magistrado.

Es una actividad ilícita que ha permitido a muchos falsificadores enriquecerse, afectando a los comerciantes legales de estas bebidas que invierten sumas millonarias para entregar un producto de calidad a los consumidores.

“Hay quienes han hecho fortuna, que tienen vehículos, viviendas producto de este negocio, jugando con la salud de la gente. Hay que ver que si usted llena una botella de whisky que puede costar hasta 5 mil pesos, 2 mil, 3 mil y si usted la rellena y la vende a su precio original es un retorno muy grande de la inversión”, manifestó el magistrado Brito.

Todo incide en la parte de las recaudaciones, porque ni la falsificación, ni el contrabando ni todo lo que tiene que ver con evasión fiscal, pues no se refleja en las recaudaciones porque esta de una manera u otra está comiéndose un espacio de los productos que legalmente cumplen con sus obligaciones”, precisó Mario Pujols, de Adopron.

De acuerdo con una investigación presentada en 2016 por Euromonitor, una de cada tres botellas de alcohol consumidas en el país es ilícita y el 28% del mercado dominicano de estas bebidas consta de 78% de contrabando y 9.1 % de falsificación, lo que representa pérdidas de US$350 millones en ingresos al Estado.

“Lo que hemos entendido que está ocurriendo en el mercado actualmente es que está el tema de las bebidas tapa floja que no son más que bebidas falsificadas y hemos escuchado casos de consumidores que piden el producto por su denominación coloquial, por tapa floja y creo que eso amerita, un espacio de educación al consumidor para que entienda cuáles son los riesgos sobre su salud. Se le dice tapa floja porque es pegada con un simple pegamento, luego de que el producto legal ha sido abierto y consumido, pues la botella y la tapa llegan a manos que procuran poner nuevamente en los anaqueles productos que no son los que deberían estarse comercializando”, destaca Pujols.

En los últimos años las autoridades dominicanas han endurecido la lucha contra el mercado ilícito de bebidas alcohólicas por lo que desde 2016 a la fecha, han logrado 20 sentencias condenatorias contra falsificadores.

“Las sentencias que hemos obtenido van desde seis meses hasta 5 años de prisión. Es Bueno recalcar que de 2014 hacia atrás no teníamos ninguna sentencia evidenciada por este tipo penal, porque esta procuraduría fue creada en 2014 antes de esa fecha no teníamos evidencias de sentencias condenatorias”, expresó el magistrado Brito.

Asimismo, en febrero de este año el Poder Ejecutivo promulgó la Ley 17-19 para la erradicación del comercio ilícito, contrabando y falsificación de productos regulados.

En lo que tiene que ver con evasión de impuestos, la Dirección General de Impuestos Internos ha logrado en los últimos dos años aumentar la recaudación, intentando poner freno tanto al contrabando como a la falsificación y la evasión de impuestos por parte de compañías legalmente establecidas.

“La recaudación de alcoholes y cigarrillos en conjunto es de 33 mil millones de pesos en el año 2018. En los últimos dos años los alcoholes en específico han aumentado 15 por ciento.  La recaudación de alcohol ha subió 9% en el año 2017, 15% el año pasado y estamos hablando que las recaudaciones de alcoholes venían creciendo 0.7% en los cinco años anteriores, o sea que el trabajo que estamos haciendo contra el fraude se está viendo en una mejor recaudación. A partir de 2017 comenzaron a subir con toda esta lucha que hemos hecho con todas estas empresas que se dedicaban a defraudar y a operar sin pagar los impuestos que tienen que pagar. Nosotros hicimos una medición de la evasión en el sector de alcoholes y cigarrillos, actualizada a 2018 y el último año el monto de la evasión, nos dio por encima del 40 por ciento. Alcohol solamente es más alto, es más del 45 por ciento. Ha bajado en los últimos años de 45 a 40 por ciento, pero todavía es altísimo”, señala Magin Díaz, titular de Impuestos Internos.

Es por ello que desarrollan una iniciativa de trazabilidad con la que pretenden dar a conocer en los puntos de ventas cuándo una bebida ha cumplido o no con sus obligaciones fiscales.

“Desde hace 50 años a todas la botellas de alcohol le tienen un sello o un troquelado manual y ahora eso se va a cambiar por una marcación que se va a hacer en fábrica, una marcación inteligente donde la DGII va a poder dar seguimiento al producto desde la producción. Incluso tendremos una APP en el teléfono de manera tal que el consumidor pueda validar que ese producto cumple con los requisitos de activación de un producto legal. Va a tener altos niveles de seguridad, va a tener marcaciones, código de barra, vamos a hacer un uso de la tecnología que nos ayude a combatir el fraude. Van a tener que falsificar las medidas de seguridad de los envases y eso será más difícil”, expresa Magin Díaz.

“Todo consumidor en los puntos de ventas con un móvil o con un teléfono inteligente podrá validar en vivo si el producto que quiere comprar ha cumplido con las normas vigentes, lo cual es un proyecto que nosotros como Adopron saludamos. Nosotros como asociación trabajamos en el registro de la denominación de origen Ron dominicano. Queremos… que todo aquel que tenga el sello de la certificación de la denominación de origen ron dominicano en su etiqueta pues va a poder validar y darle esa seguridad y esa garantía a los consumidores, tanto en el mercado nacional como internacional, de que el producto que está consumiendo ha seguido un proceso de manufactura idóneo y cumple todo el andamiaje regulatorio dominicano. Nuestra producción es de aproximadamente seis millones de cajas al año, una parte considerable de estas cajas, unos tres millones, se quedan aquí en el mercado dominicano. Las expectativas es que a futuro a medida que se va combatiendo el tema del comercio ilícito, evasión fiscal, falsificación y contrabando, estas cifras van a mejorar”, sostiene Mario Pujols.

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